La energía reactiva es la demanda extra de energía que necesitan para funcionar algunos equipos como motores, transformadores e iluminarias.
Puede provocar efectos adversos como la pérdida de potencia útil en las instalaciones, un menor rendimiento en los aparatos eléctricos conectados, e incluso, caídas de tensión y perturbaciones en la red eléctrica.
La energía reactiva puede ser eliminada con la instalación de baterías de condensadores. De este modo, se consigue una reducción de la factura eléctrica a la vez que se aumenta el rendimiento y la vida útil de la instalación.
¿Cómo ahorrar en energía reactiva?
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Instala baterías de condensadores para evitar penalizaciones por energía reactiva. Estas baterías facilitan la estabilización y calidad de suministro. Además, optimizan el dimensionamiento y el rendimiento de las instalaciones eléctricas. De este modo, disminuye e incluso anula, la energía inútil demandada de la red de alimentación y, por tanto, mejora el factor de potencia.
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Las baterías de condensadores pueden proporcionar un ahorro de hasta un 30% según el caso. Esto permite una rápida amortización de la inversión (cuestan en torno a 600 euros, tienen larga vida útil y casi no necesitan mantenimiento).
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Con las baterías de condensadores instaladas en tu negocio, pagarás un 0% de energía reactiva. Sólo pagarás la energía útil o consumida.
¿Qué ahorro proporciona?
Cada mes podrás ahorrar el recargo de energía reactiva de tu factura eléctrica. Además, aumentará mucho el rendimiento y la vida útil de la instalación.