La potencia contratada debe adecuarse lo máximo posible a la potencia que vayas a necesitar. Si la potencia contratada es insuficiente, se corre el riesgo de que salten los plomos; por el contrario, si la potencia contratada es excesiva, se estará incurriendo en un sobrecoste.
También debes asegurarte que la instalación de tu local u oficina está preparada para admitir el funcionamiento de tus equipos.
En el Boletín o Certificado de Instalación Eléctrica (CIE) se reflejan las principales características de tu instalación, como la potencia instalada y la máxima admisible, y se garantiza la calidad de la instalación.
En caso de que la potencia necesaria supere la admitida (que puedes ver en tu boletín actual), deberás ponerte en contacto con tu instalador electricista para que elabore un nuevo boletín. Igualmente, si en el futuro cambias tus necesidades de potencia (por ejemplo, porque instales nuevos aparatos) puedes necesitar adecuar tu instalación.