Costes de la energía.
El 30% del importe reflejado en la factura de la luz se destina al pago de la energía consumida. El precio de esta energía se fija cada tres meses mediante una subasta, supervisada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, en la que participan más de 20 compañías nacionales e internacionales.
Las compañías eléctricas generadoras participan en esta subasta con una actividad inferior al 11% del mercado. El resto de agentes incluye operadores especializados en trading, como por ejemplo bancos de inversión, además de empresas energéticas con producción en otros países.
Costes de la red de transporte y distribución.
El 4% del importe de la factura cubre la construcción y el mantenimiento de las líneas eléctricas de muy alta tensión, propiedad de Red Eléctrica de España, una empresa participada por el Estado que transporta la electricidad desde las centrales eléctricas hasta los centros de distribución.
Adicionalmente, el 10% de la factura se destina a los costes de construir y mantener las líneas de alta, media y baja tensión, que son propiedad de las empresas distribuidoras privadas y que llevan finalmente la electricidad a los puntos de suministro como hogares, fábricas, y demás centros de trabajo.
Estos importes son fijados por el Gobierno.