El precio de la electricidad viene determinado por dos componentes. Por una parte, el componente regulado es determinado por el Gobierno, quien fija los peajes eléctricos, que cubren los costes correspondientes al transporte, distribución, las subvenciones para las energías renovables y la amortización del déficit de tarifa, además de otros costes como el bono social.
Por otra parte, el componente liberalizado cubre el coste de la energía, y se fija en una subasta trimestral en la que intervienen más de 20 compañías nacionales e internacionales, dedicadas a la generación y al trading de electricidad. Son las denominadas subastas CESUR.